Un grupo no se llena “más o menos”. Si el cupo no está en el viaje, se confirma de más o se deja gente por fuera. Opere cada salida con fecha, cupo y reservas a la vista.
El primer documento que el viajero guarda dice más de su agencia que un logo en redes. Unifique voucher, recibo e itinerario desde la reserva, no desde plantillas sueltas.
Una propuesta que se pierde en el correo no se puede operar. Entregue un PDF profesional y, cuando el cliente acepte, conviértalo en reserva sin empezar de cero.
Si cada pago queda en un chat, el saldo de la reserva se vuelve una opinión. Organice cuotas, saldos y paz y salvo para cobrar con criterio y no a ciegas.
Un detalle importante no debería depender de la memoria de un asesor. Descubra cómo mejorar el seguimiento de reservas y mantener información interna disponible para su equipo.