Airvi evoluciona: de un sistema de gestión de reservas a un ecosistema de ventas para agencias de viajes
En Airvi entendemos que las agencias de viajes necesitan mucho más que un sistema para registrar reservas.
Hoy la venta ocurre en distintos canales: WhatsApp, Instagram, Messenger, la página web, llamadas, campañas y conversaciones que muchas veces quedan repartidas entre asesores, celulares y hojas de seguimiento.
Por eso estamos desarrollando un ecosistema que conecta la operación comercial con la operación que la agencia ya gestiona en Airvi: destinos, salidas, precios, cotizaciones, reservas y pagos.
La idea es simple: que la agencia pueda vender mejor, responder más rápido y hacer seguimiento sin perder el control de la información.
Tres ejes para conectar la venta con la operación
Airvi evoluciona hacia un ecosistema comercial construido sobre tres ejes fundamentales para las agencias de viajes.
1. Integración con página web
La página web de la agencia puede convertirse en un canal activo de venta, conectado con la información que ya existe en Airvi.
Desde allí, los clientes pueden consultar productos, ver disponibilidad y conocer precios actualizados, sin que la agencia tenga que duplicar la información en otro sistema.
Esta integración permite:
- Mostrar catálogos en el sitio web con disponibilidad y precios en vivo desde Airvi.
- Permitir que el cliente cotice en línea con información real de la agencia.
- Generar cotizaciones automáticas desde la página web.
- Entregar al cliente una cotización formal y profesional en segundos.
- Conectar el sitio web con el CRM integrado a Airvi.
Así, la página deja de ser solo una vitrina y empieza a trabajar como parte del proceso comercial.
2. Airvi CRM con inteligencia artificial
El segundo eje es Airvi CRM, un espacio diseñado para centralizar conversaciones, prospectos, seguimiento comercial y atención al viajero.
La agencia puede reunir en una sola bandeja los mensajes que llegan por WhatsApp, Instagram, Messenger y el chat del sitio web. La conversación deja de vivir en el celular de cada asesor y pasa a ser parte del historial comercial de la agencia.
Con Airvi CRM, la inteligencia artificial puede responder usando la información real de la operación: portafolio de destinos, salidas, cotizaciones, reservas y pagos.
Además, la agencia puede trabajar con:
- Agentes de inteligencia artificial entrenados con sus destinos, políticas y forma de atender.
- Especialización de agentes según tipo de consulta, destino o etapa comercial.
- Transferencia de conversaciones entre inteligencia artificial y asesores.
- Memoria del interesado: nombre, fechas, pasajeros y datos ya confirmados.
- Embudo comercial con las etapas propias de la agencia.
- Etiquetas, prospectos, actividades, notas internas y asignación al asesor responsable.
- Campañas por WhatsApp, Instagram, Messenger y correo.
- Seguimiento de envío, entrega y lectura.
- Flujos diseñados por la agencia para saludar, preguntar, esperar, etiquetar, mover de etapa, asignar, consultar Airvi o pasar al asesor.
- Medición de tiempos de respuesta y desempeño del equipo.
El asesor entra cuando el caso lo necesita, con el contexto de lo que el viajero ya dijo. La inteligencia artificial puede acompañar, resolver preguntas repetidas o ceder el turno cuando hace falta intervención humana.
3. Venta y operación en un mismo ecosistema
La venta no debería estar separada de las reservas, las cotizaciones, los pagos o las salidas que la agencia ya administra. Por eso, Airvi busca que la conversación con el viajero esté conectada con la información real de la agencia.
Cuando un interesado pregunta por un destino, el CRM puede apoyarse en el portafolio cargado.
Cuando pide una cotización, el proceso puede partir de la información existente.
Cuando ya hay una reserva o un pago, el asesor puede tener ese contexto dentro de la misma conversación.
El resultado es una operación más clara: menos información perdida, menos respuestas repetidas y más seguimiento comercial desde un solo lugar.
CRM para agencias de viajes con inteligencia artificial: ventas, WhatsApp y reservas en un solo lugar
Su agencia ya tiene en Airvi lo que más cuesta construir: los destinos, las salidas, los precios, las cotizaciones, las reservas y los pagos.
Lo que todavía suele partirse en pedazos es la venta.
Un viajero escribe un sábado por WhatsApp. Otro comenta en Instagram. Otro abre el chat del sitio web después de ver un plan. Cada asesor responde desde su celular, copia un itinerario, busca una salida y, si está atendiendo una reunión o una salida, el mensaje espera.
El lunes nadie sabe con certeza qué se prometió, quién debía hacer seguimiento o en qué punto quedó esa familia.
Ahí nace Airvi CRM: para que la conversación ocurra donde el viajero ya escribe, pero conectada con la operación que su agencia ya administra.
No se trata de volver a cargar destinos en otra plataforma. La agencia sigue siendo dueña de su portafolio en Airvi. El CRM lo consulta.
La bandeja deja de ser el celular de alguien
WhatsApp, Instagram, Messenger y el chat de su sitio web quedan en un solo lugar.
El historial deja de depender del teléfono de un asesor, de un chat perdido o de una captura de pantalla. La conversación pasa a ser información de la agencia.
Cuando un viajero escribe, encuentra respuesta. Si es de noche, si el equipo está en una feria o si llegan muchos mensajes por una promoción, la conversación no se enfría en “visto”.
Un agente de inteligencia artificial puede responder con lo que la agencia sí vende: el destino, la salida, lo que incluye el plan, la cotización que ya existe, el estado de una reserva o un pago.
Y si esa información no está en Airvi, no se la inventa.
Eso cambia el primer minuto del viajero.
Deja de recibir un “ya le confirmo” y empieza a recibir una orientación concreta, con el tono de su agencia, mientras el asesor sigue enfocado en quien ya está listo para reservar.
La inteligencia artificial trabaja con su Airvi, no con un guion genérico
Cada agencia puede definir sus propios agentes de inteligencia artificial.
Uno puede encargarse de calificar interesados. Otro puede acompañar después de una cotización. Otro puede ser experto en un destino específico.
Cada agente trabaja con el conocimiento real de la agencia: destinos, políticas, servicios disponibles, salidas, cotizaciones, reservas y pagos. El contenido original señala que el agente puede consultar portafolio, salidas programadas, cotizaciones, reservas y pagos.
Cuando el viajero pregunta, el agente puede consultar:
- El portafolio de productos y destinos.
- Las salidas programadas.
- Las cotizaciones, con itinerario, hoteles y políticas.
- Las reservas.
- Los pagos.
El viajero no vuelve a empezar de cero
Lo que el viajero confirma queda en la memoria del interesado.
Nombre, fechas, número de pasajeros, destino de interés y datos importantes no se pierden entre mensajes.
El siguiente contacto no empieza desde el primer “hola”. Tampoco depende de que el mismo asesor recuerde todo o busque el historial en su celular.
Si el caso necesita otro criterio, la conversación puede pasar a otro agente de la agencia. Si necesita una persona, el asesor recibe el aviso con el motivo y con el contexto de lo que ya se habló.
El viajero no repite la historia. El asesor no reconstruye el chat desde cero.
El embudo se parece a cómo usted ya vende
Cada agencia vende distinto.
Por eso, las etapas del embudo comercial deben adaptarse a la forma real en que trabaja cada equipo: primer interés, cotización, pago, documentación, seguimiento, no interesado o cualquier otra etapa que la agencia necesite.
La conversación puede avanzar de etapa cuando hay señales claras: un destino solicitado, una cotización activa, un pago confirmado o una respuesta que indique interés real.
El CRM no obliga a cambiar la forma de vender. Organiza el camino que la agencia ya recorre.
El prospecto queda con responsable, actividades y notas internas.
El equipo ve en qué punto está cada persona sin preguntarse en el grupo de WhatsApp de la oficina. Quien dirige deja de perseguir capturas para saber cuántos leads están en cotización, quién respondió a tiempo o qué asesor tiene pendiente una gestión.
El equipo responde con trazabilidad
Los tiempos de respuesta se pueden revisar por canal.
El desempeño del equipo se mira desde la misma cuenta con la que ya entran a Airvi. Un asesor nuevo no hereda un celular: hereda el historial, las etapas, las conversaciones y la forma de atender.
Esto ayuda a dirigir mejor la operación comercial, porque ya no se trata solo de responder mensajes. Se trata de entender cuántos interesados llegan, por dónde llegan, cuánto tarda el equipo en responder y en qué punto de la venta se quedan.
Las campañas y el seguimiento salen del mismo lugar
Cuando la agencia quiera hablarle a un grupo de interesados, puede hacerlo desde el mismo ecosistema.
Una salida que se está llenando. Un plan de temporada. Un recordatorio. Una promoción. Un mensaje para quienes preguntaron por un destino específico.
La campaña puede salir por WhatsApp, Instagram, Messenger o correo. Y la agencia puede revisar cuántos mensajes salieron, cuántos llegaron y cuántos fueron leídos. El contenido base plantea campañas por WhatsApp, Instagram, Messenger y correo, con seguimiento de envío, entrega y lectura.
Cuando una persona responde, no cae en una bandeja aparte.
Entra a la misma conversación, con la inteligencia artificial o con el asesor, y con la información de Airvi a la mano.
La promoción y la venta dejan de ser dos sistemas que nadie alcanza a cruzar.
Flujos que siguen el recorrido de la agencia
Los flujos permiten diseñar el camino de atención sin depender de que alguien recuerde el siguiente paso.
La agencia puede crear recorridos para saludar, esperar una respuesta, hacer una pregunta, guardar un dato, etiquetar, mover de etapa, asignar un asesor disponible, dejar una nota interna, consultar Airvi, respetar horarios de atención y decidir cuándo debe entrar una persona o cuándo puede continuar la inteligencia artificial.
La agencia define el camino. El CRM lo recorre igual un martes en la mañana que un domingo en la noche.
Lo que cambia en el día a día de la agencia
El asesor deja de ser quien copia precios en un chat y pasa a ser quien cierra, confirma y cuida al viajero.
La inteligencia artificial se encarga de la primera respuesta, de las preguntas repetidas y de dejar el caso listo para que el equipo humano intervenga cuando realmente hace falta.
Quien dirige ve la operación comercial junto a la operación que ya conoce. El destino que está en Airvi es el mismo que se le explica al viajero. La cotización que se emitió es la que se puede retomar. La reserva y el pago no viven en otro lado.
La venta y la operación, por fin, en la misma conversación
Sus clientes sienten una agencia que responde pronto, conoce sus planes y no los hace repetir lo que ya dijeron.
Su equipo siente que el trabajo de vender por fin está en el mismo lugar donde ya está el trabajo de operar.
Eso es lo que estamos construyendo con Airvi CRM: un CRM para la agencia que ya usa Airvi, con inteligencia artificial conectada a su portafolio, sus salidas, sus cotizaciones, sus reservas y sus pagos.
La venta y la operación, por fin, en la misma conversación.